2/12/16

esto es para mis hijos...

PD3: El otro día leía esto: “Los enemigos realmente no te odian, se odian a ellos mismos porque tú eres el reflejo de todo lo que ellos quisieran ser". Y me paré a pensar si me veía reflejado. No, creo que no tengo enemigos, casi seguro estoy. Sí, sé que muchos pensáis que soy bastante rarito por contarte tantas cosas de mi intimidad. Pero dudo que haya nadie que le gustaría hacer lo que yo hago, o ser como yo soy… Intuyo que tengo a varios que chismorrearán de mi, hay tanta afición a meterse unos con otros que seguro soy su víctima, aunque poco me importa… Creo que les sigo queriendo.

Y esto que escribo no es para que otros me copien haciendo lo propio, sino que empecé pensando en mis hijos y en poder enseñarles algo de inversiones y de la vida misma…, algo de mí, por si les vale.

1/12/16

contemplar

PD2: Es la segunda derivada, contemplar…
Hay una gran diferencia entre observar y contemplar. Con frecuencia observo la vida. Lo que sucede delante de mí. Lo analizo, lo disecciono, y decido lo que está bien y lo que no corresponde. Me indigno con lo que no comparto. Quiero cambiarlo. Me emociono con lo que toca mi alma. Quiero alterar la disposición de las cosas. Eliminar algunas, introducir otras nuevas. Tengo una tendencia natural a observar lo que sucede y después actuar. Miro, pero no contemplo.
Me cuesta más estar sencillamente contemplando lo que tengo en frente, admirándome de su belleza, sin hacer nada.
El otro día leía: “Si uno observa quiere saber y obtener información. Uno quiere conseguir algo, por ejemplo conocimiento. En cambio el mero contemplar no pretende conseguir nada. La actitud contemplativa nos conduce a una increíble calma. Todo lo que está presente puede estar presente. No necesitamos cambiar nada. Lo dejamos todo como está. Contemplando se llega al amor por lo contemplado. La contemplación es desinteresada y libre de intereses propios. Así, nunca desearíamos que Dios nos observara, pero somos felices cuando nos contempla bondadosamente. En la vida eterna tampoco observaremos a Dios, sino que lo contemplaremos y por eso lo amaremos”.
Me gustaría aprender a vivir así. Y sacar paz de todo lo que veo. Detenido ante la vida llenarme de la presencia de Dios. Sé que todo me habla de su amor, de su preocupación por mí. Quiero que Dios me contemple.
Quiero contemplar a Dios y saber lo que me está diciendo en medio de mis días. No sólo donde creo que Dios sí me tiene que decir algo.

30/11/16

morirme exprimido

PD3: Me encantaría morirme exprimido como un limón, que no quedara nada, que me hubiera entregado y dado por entero a los de mi alrededor.

Por cierto, hoy comienza la novena a la Inmaculada, patrona de España… A la Señora, grandes rezos para preparar su gran fiesta.

29/11/16

somos distintos

PD3: Es de Perogrullo, la mentalidad de la gente de mi generación es muy distinta a la de nuestros padres. Y la de nuestros abuelos más aún. No, nuestros hijos no nos ven como ellos, nos ven viejos, al igual que nosotros vemos mayores a nuestros padres, y muy mayores a los abuelos… Y sí, es imposible que podamos ser como nuestros padres, ni que nuestros hijos acaben siendo como nosotros. Aunque hemos convivido muchos años, aunque nos hayamos seguido viendo los fines de semana y hablemos frecuentemente por teléfono, cada generación es distinta. Es un imposible y es ridículo pretender que nuestros hijos sean como nosotros, ni que nosotros, cuando tengamos los años de nuestros padres, seamos como ellos…

Así que ojito con la gente que pretender ser siempre juvenil, ya que acaban siendo auténticos mamarrachos… Hay que contentarse con los años que uno tiene, con la mentalidad que uno ha mamado, y no pretender cambiar la facha, parecer mucho más joven…, cuando ya se ha vivido tanto. El elixir de la eterna juventud no existe, y todas esas cremas, botox y demás pamplinas, destrozan la cara como imagen del alma. Hay cosas más importante que hacer que vivir pensando en uno mismo y su apariencia…

28/11/16

no se salvarán todos...

PD5: En estos días, las lecturas del evangelio nos llevan a la conclusión de que no se salva todo el mundo. En la segunda venida, el Señor se llevará a un hombre y dejará a otro, a una mujer y dejará a otra… No todos nos salvaremos, ni mucho menos. Es mentira que Dios es tan misericordioso que nos va a salvar a todos, al margen de lo que hayamos amado en la vida terrena. Su misericordia es inmensa, pero su justicia también…

Y en la vida eterna no habrá una reunificación familiar, no nos reuniremos con nuestros padres y abuelos, no vendrán después a estar con nosotros nuestros hijos, o nietos. Y sí, resucitaremos en carne y hueso, con forma humana como ahora tenemos, pero no tendremos nuestra familia que cuidar, no tendremos el trabajo terreno que nos cansa y agota, no tendremos que obtener dinero para vivir…

Es por eso por lo que es muy importante saber que el tiempo actual es el tiempo que tenemos para conseguir que vayan al cielo todos nuestros seres queridos. Luego desde el cielo poco podremos hacer… Dios nos ha dado tanta libertad a cada ser humano, que depende de uno mismo y de su capacidad de amar, el que se salve o se condene…

Y ahora que ha empezado el Adviento, es el mejor camino para adentrarnos en el Misterio del nacimiento del Niño Dios, que vino a la tierra a salvarnos…, que tomó nuestro cuerpo humano para asemejarnos en todo a nosotros, nos creo a su imagen y semejanza, que los que lleguemos al cielo volveremos a ver su amor total a cada uno de nosotros, no como en una masa de gente, si no a cada uno específicamente…

25/11/16

ideales

PD4: Me ha encantado esto. Esto sí que es una buena forma de trasmitir a los hijos unos buenos ideales:

Las cuatro ideas que me gustaría trasmitir a mis hijos son:

+ Vive una vida de servicio. Nunca dejes de servir. A todos. En primer lugar a Dios, y para servirle a Él sirve muy especialmente a tu cónyuge y a tus hijos (si alguna vez los tienes), pero sirve también a todo aquel que se acerque a ti (aunque viva a miles de kilómetros).

+ Vive de manera entregada. Nunca dejes de entregarte. A todos. En primer lugar a Dios, y para entregarte a Él entrégate de manera total a tu cónyuge y a tus hijos (si alguna vez los tienes), pero entrégate también a todos los demás. Y entrégate en todo lo que hagas, en tu trabajo, en tu familia, en tu diversión, en tu día a día. ¡Hasta al dormir debes procurar entregarte!.

Por no dejar cabos sueltos diré que aunque entregarse y servir pudieran ser considerados por algunas personas como sinónimos creo que no siempre podemos servir, pero sí entregarnos. Hay ocasiones en que ese es nuestro mejor y quizás único servicio. Entregarnos para que los demás puedan servir. Puede llegar incluso el momento en que nuestra entrega no sea voluntaria, pero aun así podremos ser el vehículo que permitirá que los demás cumplan con su labor de servidores.

+ Vive con respeto. En primer lugar a ti mismo. Procura siempre actuar de acuerdo a tus creencias y a tus valores. Si no lo haces no solo te será difícil a ti respetarte, también lo será para los demás.

Y no pienses nunca eso de “¿sabe usted con quién está hablando?”. Eso solo lo puede pensar quien cree que hay personas más dignas que otras. Si te crees más digno que cualquier otro, tendrás que admitir que habría quien pudiera ser más digno que tú. Todos somos igual de dignos. TODOS. Todos somos hijos de Dios. Todos hijos de María. No hay mayor dignidad posible.

+ Vive siempre luchando por tu libertad. ¡Nunca olvides la libertad!. Eso significa que debes mantener una lucha constante contra todo aquello que la limite. A veces tendrás deseos que serán tu mayor enemigo. Muchas veces desearás aquello que te esclavizaría. Recuerda que solo el que es capaz decir ¡NO!, puede mantener su libertad.

Rechaza el pensamiento único, eso que se llama lo “políticamente correcto”, una de las formas más extendidas hoy de esclavitud. Esa expresión esconde la imposición de la mentira en la sociedad. Tú se siempre crítico, en primer lugar contigo mismo, con tus actos y tus omisiones, y después con los demás, pero intenta ser siempre tan indulgente con los demás como lo debes ser contigo.

Pero recuerda siempre que la libertad es el anverso de la responsabilidad. Si no asumes tus responsabilidades, si huyes de ellas, no aspires nunca a ser libre.

24/11/16

comienzo de la vida

PD1: ''La vida tiene una historia muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso: el momento de su concepción'', Jérôme Lejeune, descubridor de la trisomía 21 de los down.

No lo olvides, la vida empieza en la concepción, no en el nacimiento del niño, aunque los lobbies y los políticos nos quieran hacer pensar que la vida empieza al nacer. Es mentira. El feto vive, come, piensa, tiene sentimientos, quiere a su madre, igual que un niño de 2 años…, es por esto por lo que el aborto es una atrocidad!!!

23/11/16

postrimerías

PD3: Nuestras postrimerías: muerte, juicio, infierno o cielo. El fin de un viaje condiciona su realización. Si quieres ir al infierno, te podrás comportar de una manera determinada de acuerdo con el término de tu viaje. Si escoges el cielo, habrás de ser coherente con la Gloria que quieres conquistar. Siempre, libremente. Al infierno no va nadie por la fuerza; ni al cielo, tampoco. Dios es justo y da a cada uno lo que se ha ganado, ni más ni menos. No castiga ni premia arbitrariamente, movido por simpatías o antipatías. Respeta nuestra libertad. Sin embargo, hay que tener presente que al salir de este mundo la libertad ya no podrá escoger. El árbol permanecerá tendido por el lado en que haya caído…

22/11/16

un Obispo yanqui nos incita a la batalla

PD1: Interesante carta del Obispo de Phoenix (EEUU) Thomas Olmsted, que nos incita a una batalla:

En el primer párrafo, Olmsted resume su objetivo al escribir Into the Breach: “Empiezo esta carta con una llamada fuerte y clara para ustedes, mis hijos y hermanos en Cristo: hombres católicos, no duden al entrar en la batalla que se pelea alrededor de ustedes, la batalla que esta hiriendo a nuestros niños y familias, la batalla que está distorsionando la dignidad tanto de hombres como mujeres. Esta batalla de seguido está oculta, pero es muy real. Esta batalla es primordialmente espiritual pero está matando progresivamente lo que queda del carácter cristiano de nuestra sociedad y cultura, e incluso en nuestros propios hogares”

Si la quieres leer entera, no lo dudes, no tiene desperdicio, aquí está (en español). Imprímela y vete leyéndola con calma, es la batalla que debemos hacer los hombres, los varones, en este mundo complejo sin valores que vivimos… No hay que dejarse llevar, no hay que seguir la corriente de la masa, hay que plantarle cara, tratar de cambiar el mundo a mejor. ¡Ganaremos la batalla!

21/11/16

¿Por qué somos tan presuntuosos?

PD3: ¿Por qué es tan presuntuosa la gente? ¿Por qué la gente, yo mismo, cuando hablamos largamos como si fuéramos expertos de todo? ¿Por qué tenemos que fardar de lo que no somos, de lo que no tenemos, como si lo fuéramos, como si lo tuviéramos? Maldita presunción, maldito fardeteo, maldito postureo, siempre mostrando una imagen que no es como somos…, para pretender ser mejores, cuando no se es mejor por mucho que alardeemos… ¡Es una memez, es pura soberbia!

18/11/16

acabar los trabajos

PD2: Cuando se empieza un trabajo hay que acabarlo. Puede que te lleve muchos días y que cueste mucho esfuerzo. Incluso diría yo, hasta es mejor acabarlo aunque quede mal, que dejarlo inconcluso. Sí, no se pueden dejar las cosas a medias. Además, si ofrecemos el trabajo que hacemos cada día, ¿qué nos diría el Señor, si viera que nos hemos cansado y se lo dejamos a medias? No, hay que terminarlo y, por supuesto, tratar de hacerlo lo mejor que podamos.

17/11/16

antes de hacer nada, le pido su opinión...

PD2: Cuando tengo que tomar una decisión de lo que sea, no de trabajo, sino de dar un consejo a uno, de contarle a mi mujer alguna preocupación, de contar a mi madre y hermanos alguna cosa, algo importante o no, algo que puede tener consecuencias, y también cosas muy sencillitas, de esas que lo normal es que se opte por azul o rojo, lo medito con Dios en la oración de cada día. Pues eso, que el Señor en mi casa opina. No hago nada sin saber su opinión, ya que valoro lo que me inspira y mucho. Luego si nos hemos equivocado, lo hacemos a medias…, y eso me da mucha paz.

16/11/16

ser perseverantes

PD3: Hay que ser muy perseverantes: Orar siempre sin desfallecer. Sabemos que la oración se puede hacer alabando al Señor o dando gracias, o reconociendo la propia debilidad humana —el pecado—, implorando la misericordia de Dios, pero la mayoría de las veces será de petición de alguna gracia o favor. Y, aunque no se consiga de momento lo que se pide, sólo el poder dirigirse a Dios, el hecho de poder contarle a ese Alguien la pena o la preocupación, ya será la consecución de algo, y seguramente —aunque no de inmediato, sino en el tiempo—, obtendrá respuesta.

15/11/16

Ley Cifuentes

PD1: Estoy indignado con la Ley Cifuentes de protección a los niños. Se equivocan continuamente. Esto no es el PP que muchos hemos apoyado. Esto no lo quiero para España. A los niños se les educa en valores en casa, lo que cada familia quiere. Menos adoctrinamiento en el colegio y mejor educación…

http://www.arsuaga.net/tag/ley-cifuentes/

¿Quitarán la ley Cifuentes? Lo dudo, ya que los lobbies son muy poderosos y el PP nunca da marcha atrás…, ni en lo suyo malo, ni en las malas leyes heredadas. Me alegro no haberte votado nunca Sra. Cifuentes. Eso de educar para la ciudadanía es un horror. Se educa en casa y se forma en el colegio. Aunque visto el percal de botellones y desmanes de los jóvenes, ni se educa en casa ni el colegio…

14/11/16

unidad de vida

PD4: "A mí me gustan las personas que dicen lo que piensan, pero por encima de todo, me gustan las personas que hacen lo que dicen." No podemos decir unas cosas y hacer otras. No podemos pensar o creer unas cosas y practicar otras. En la soledad de tu casa, por la noche, en el cuarto de baño, en el coche, cuando te sientas en el sofá a descansar, cuando ves la televisión, en todo momento, hay que actuar como se piensa, no relajar la mente y decir, ahora soy otro, ahora acepto otras cosas... No, que lo que pensemos y tratemos de vivir sea siempre lo mismo. No hay un momento para una cosa y otro para otra, siempre es el momento para lo mismo, no debemos dejar que el subconsciente nos engañe. Hay que vivir como pensamos, con unidad de vida. No vale ir a la Misa dominical y salir muy bueno, y al poco rato ser un cafre… No puede ser uno muy simpático con los amigos y en casa ser un plasta.

11/11/16

queriéndoles

PD7: El apostolado hay que hacerlo con gracia, sin pisar el callo a la gente…, poniéndonos en el lugar del otro, en su falta de fe, en cómo le podemos ayudar, en quererle antes de manipularle, en mostrarnos, en no tocarle su libertad…

10/11/16

¡servirte!

PD1: Hoy te cuento otra confidencia de mi vida interior. Cada mañana mi mente al despertarme grita un fuerte ¡TE SERVIRÉ! Es una especie de grito de guerra que me sirve para empezar el día con las pilas puestas. ¡Te serviré a Ti Señor! Y lo intentaré hacer sirviendo a los demás. Cada uno cuando se levanta piensa en algo; yo pienso en servir al Señor… Luego el día va pasando y haces poco o mucho, tenemos que lidiar con la jornada y con los ajetreos de la vida.

Por la noche, al acostarme, reflexiono unos minutos de mi lucha diaria para tratar de mejorar. ¿Te he servido, o he sido un vago y perezoso? ¿He pensado más en mi que en los demás? Siempre servir y servir…

8/11/16

noviazgo

PD2: Interesante lo que hay que tener en cuenta en un noviazgo…
Es que tengo algún hijo en esta situación, y es una etapa muy bonita, de conocimiento del otro… Y para muchos casados, sería una buena receta repasar cosas que hicimos y, quizás, dejamos de hacer…

7/11/16

amor gratuito

PD3: El amor de Dios hacia el hombre es gratuito, de ahí la palabra gracia, nos ama gratis, a todos, por siempre. Como nosotros no estamos acostumbrados a ese amor gratuito, pensamos que le debemos algo a Dios, que tenemos que compensarle, que tenemos que pagarle con oraciones, con cosas buenas, cuando el amor que nos da Dios es gratuito, nos lo da porque quiere y nosotros no somos capaces de entenderlo, pensamos como mercantilistas, pensamos que hay que devolvérselo…

El Señor nos dijo que amaramos a Dios como Padre que es nuestro, que nos viéramos como hijos pequeños suyos que quieren a sus padres igual que Dios nos quiere a nosotros. Y que amáramos al prójimo como Él nos enseñó, con la misericordia que nos fue mostrando toda su vida…, perdonando siempre nuestros errores.

4/11/16

lo malo es bueno

PD5: Que cada día que pase vivamos con alegría lo que nos vaya sucediendo, nos guste o no, nos canse o no, nos duela o no… Todo lo que nos ocurre, sea bueno o malo, lo quiere Dios y tiene un motivo que no conocemos, pero que debemos aceptarlo con agrado ya que viene de Él. Lo malo es bueno, aunque no sepamos por qué, ya lo sabremos…

3/11/16

todo para su Gloria

PD3: El cristiano se mueve en el mundo como una persona corriente; pero el fundamento del trato con sus semejantes no puede ser ni la recompensa humana ni la vanagloria; debe buscar ante todo la gloria de Dios, sin pretender otra recompensa que la del Cielo…

Hace unos años, en la JMJ que hubo en Madrid en Cuatro Vientos, el Papa Benedicto confesó a 4 jóvenes que habían trabajado de voluntarios. Hubo sorteo y le tocó a mi hija mayor. Fue muy emocionante para toda la familia y sobre todo para mi hija: confesarse con el Papa!!! Lo que más nos sorprendió fue la penitencia que le impuso: rezar un “Gloria”. Pues eso…, todo para su Gloria.

2/11/16

la santidad se consigue siendo ejemplares

PD4: “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera”, Albert Einstein. Y ser santos, que es el deber de todo cristiano, se consigue no siendo buenos, sino siendo ejemplares. Ejemplo, ejemplo, ejemplo… Hay que grabarlo con fuego en la cabeza.

31/10/16

que el amor supere al egoismo

PD2: La conversión consiste en que el amor supere progresivamente al egoísmo en nuestra vida… Y nos podemos convertir cada día, pero hay que querer, hay que pedir al Señor que nos aumente la fe.

28/10/16

nuestras habilidades

PD4: Cada persona es un administrador: cuando nacemos, se nos da a todos una herencia en los genes y unas capacidades para que nos realicemos en la vida. Descubrimos que estas potencialidades y la vida misma son un don de Dios, puesto que nosotros no hemos hecho nada para conseguirlas. Son un regalo personal, único e intransferible, y es lo que nos confiere nuestra personalidad. Son los “talentos” de los que nos habla el Señor, las cualidades que debemos hacer crecer a lo largo de nuestra existencia… Al final de la vida rendiremos cuentas.

27/10/16

hablar con los hijos

PD6: Una pregunta ¿Cuánto tiempo hablaste ayer con tu hijo? 1min, 3 min, 5 min...? Piénsalo… ¿Y de qué hablaste? ¿Le regañaste, le echaste en cara sus errores, no parecerse a lo que tu hacías…, le trataste de sonsacar lo que hace durante el día, le fisgaste para enterarte de todo? No sería mejor que cuando le hables, en vez de contarle batallitas, lo que tu hacías a su edad, le animes con sus estudios, seas positivo, le alabes sus éxitos, le preguntes por lo que más le gusta… Y si se equivoca, dale mucho apoyo, anda que no nos hemos equivocado tu y yo veces en el pasado… Apaga la tele y habla con ellos, ánimo.

26/10/16

mejor estar calladito

PD1: Como siempre, suelo ser un bocazas y hablo o cuento más de lo que debo…, maldita mi verborrea. Siempre meto la pata, es mi sino. Santa María del Silencio, enséñame a callar en tantas ocasiones en las que mis palabras no son las oportunas.
A veces es mejor quedarse callado y parecer tonto que abrir la boca y eliminar toda duda. Humildad en el hablar, humildad en todo lo que se hace…

25/10/16

ahora es igual que antes

PD2: Lo que decía San Pablo a los efesios está de plena actualidad a día de hoy:

Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.

Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.

De la fornicación, la impureza, indecencia o afán de dinero, ni hablar; es impropio de santos. Tampoco vulgaridades, estupideces o frases de doble sentido; todo eso está fuera de lugar. Lo vuestro es alabar a Dios. Tened entendido que nadie que se da a la fornicación, a la impureza o al afán de dinero, que es una idolatría, tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios

24/10/16

el rostro de Dios

PD3: Papa Francisco: En el hermano que ayudamos reconocemos el rostro de Dios que nadie puede ver.

21/10/16

pedir con insistencia

PD3: ''Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas'', San Agustín. Hay que pedir porque se acaben las guerras y no empiece ninguna más, y pedir con insistencia…

20/10/16

dar gracias todos los días a todas horas...

PD2: Hay que dar gracias a Dios por todo lo que nos pasa, por lo que nos ha dado, por la familia que tenemos, por los amigos que nos pone delante, por el que nos ayudó a recuperar la fe, por la salud buena o mala que tengamos, por el trabajo, por los clientes, por el país que nacimos, esté como esté… Cada día por la noche, en el examen, habría que dedicarle unos minutos de acción de gracias.

Y una queja: ¿Por qué la gente sale corriendo después de comulgar en la Misa? ¿Por qué no se quedan unos minutos a darle gracias al Señor que tenemos dentro? Aunque se largue el señor cura, nos podemos quedar nosotros, sentados, unos minutillos para darle muchas gracias…

19/10/16

DOMUND

PD3: A ver si apoquinamos un poco entre todos… Si no tienes dinero para ayudar, da oraciones. Y si ayudas con mucho dinero, no te olvides que, también es muy importante, echa muchas oraciones.

Pregón de Pilar Rahola sobre el Domund.

Me diréis que es política, que chaquetera, pero yo le agradezco de corazón este testimonio y rezo para que encuentre a Dios, está cerca.

PREGÓN DOMUND PILAR RAHOLA

Excelentísimo Sr. Arzobispo Juan José Omella, monseñores, autoridades, amigas y amigos: 

No puedo empezar este pregón sin compartir los sentimientos que, en este preciso momento, me tienen el corazón en un puño. Estoy en la Sagrada Familia, donde, como decía el poeta Joan Maragall, se fragua un mundo nuevo, el mundo de la paz. Y estoy aquí porque he recibido el inmerecido honor de ser la pregonera de un grandioso acto de amor que, en nombre de Dios, nos permite creer en el ser humano. Si me disculpan la sinceridad, pocas veces me he sentido tan apelada por la responsabilidad y, al mismo tiempo, tan emocionada por la confianza.

No soy creyente, aunque algún buen amigo me dice que soy la no creyente más creyente que conoce. Pero tengo que ser sincera, porque, aunque me conmueve la espiritualidad que percibo en un lugar santo como este y admiro profundamente la elevada trascendencia que late el corazón de los creyentes, Dios me resulta un concepto huidizo y esquivo. Sin embargo, esta dificultad para entender la divinidad no me impide ver a Dios en cada acto solidario, en cada gesto de entrega y estima al prójimo que realizan tantos creyentes, precisamente porque creen. ¡Qué idea luminosa, qué ideal tan elevado sacude la vida de miles de personas que un día deciden salir de su casa, cruzar fronteras y horizontes, y aterrizar en los lugares más abandonados del mundo, en aquellos agujeros negros del planeta que no salen ni en los mapas! ¡Qué revuelta interior tienen que vivir, qué grandeza de alma deben de tener, mujeres y hombres de fe, qué amor a Dios que los lleva a entregar la vida al servicio de la humanidad! No imagino ninguna revolución más pacífica ni ningún hito más grandioso.

Vivimos tiempos convulsos, que nos han dejado dañados en las creencias, huérfanos de ideologías y perdidos en laberintos de dudas y miedos. Somos una humanidad frágil y asustada que camina en la niebla, casi siempre sin brújula. En este momento de desconcierto, amenazados por ideologías totalitarias y afanes desaforados de consumo y por el vaciado de valores, el comportamiento de estos creyentes, que entienden a Dios como una inspiración de amor y de entrega, es un faro de luz, ciertamente, en la tiniebla.

Hablo de ellos, de los misioneros, y esta palabra tan antigua como la propia fe cristiana —no en vano los cristianos empezaron a salir de su tierra, para ir a la tierra de todos, desde los principios de los tiempos—, esta palabra, decía, ha sido ensuciada muchas veces, arrastrada por el fango del desprecio. Es cierto que los misioneros tienen un doble deseo, una doble misión: son portadores de la palabra cristiana y, a la vez, servidores de las necesidades humanas. Es decir, ayudan y evangelizan, y pongo el acento en este último verbo, porque es el que ha sufrido los ataques más furibundos, sobre todo por parte de las ideologías que se sienten incómodas con la solidaridad, cuando se hace en nombre de Cristo. De esta incomodidad atávica, nace el desprecio de muchos.

Es evidente que las críticas históricas a determinadas prácticas en nombre de la evangelización son pertinentes y necesarias. Estoy convencida, leyendo el Nuevo Testamento, de que el mismo Jesús las rechazaría. Pero no estamos en la Edad Media, ni hace siglos, cuando, en nombre del Dios cristiano, se perpetraron acciones poco cristianas. Desgraciadamente, el nombre de todos los dioses se usa en vano para hacer el mal, y este hecho tan humano tiene muy poco que ver con la idea trascendente de la divinidad. Pero, al mismo tiempo, hay que poner en valor la entrega de miles y miles de cristianos que, a lo largo de los siglos, han hecho un trabajo de evangelización, convencidos de que difundir los valores fraternales, la humildad, la entrega, la paz, el diálogo, difundir, pues, los valores del mensaje de Jesús, era bueno para la humanidad. Si es pertinente hacer proselitismo político, cuando quien lo hace cree que defiende una ideología que mejorará el mundo, ¿por qué no ha de ser pertinente llevar la palabra de un Dios luminoso y bondadoso, que también aspira a mejorar el mundo? ¿Por qué, me pregunto —y es una pregunta retórica—, hacer propaganda ideológica es correcto, y evangelizar no lo es? Es decir, ¿por qué ir a ayudar al prójimo es correcto cuando se hace en nombre de un ideal terrenal, y no lo es cuando se hace en nombre de un ideal espiritual? Y me permito la osadía de responder: porque los que lo rechazan lo hacen también por motivos ideológicos y no por posiciones éticas.

Quiero decir, pues, desde mi condición de no creyente: la misión de evangelizar es, también, una misión de servicio al ser humano, sea cual sea su condición, identidad, cultura, idioma..., porque los valores cristianos son valores universales que entroncan directamente con los derechos humanos. Por supuesto, me refiero a la palabra de Dios como fuente de bondad y de paz, y no al uso de Dios como idea de poder y de imposición. Pero, con esta salvedad pertinente, el mensaje cristiano, especialmente en un tiempo de falta de valores sólidos y trascendentes, es una poderosa herramienta, transgresora y revolucionaria; la revolución del que no quiere matar a nadie, sino salvar a todos.

Permítanme que lo explicite una manera gráfica: si la humanidad se redujera a una isla con un centenar de personas, sin ningún libro, ni ninguna escuela, ni ningún conocimiento, pero se hubiera salvado el texto de los Diez Mandamientos, podríamos volver a levantar la civilización moderna. Todo está allí: amarás al prójimo como a ti mismo, no robarás, no matarás, no hablarás en falso...; ¡la salida de la jungla, el ideal de la convivencia! De hecho, si me disculpan la broma, solo sería necesario que los políticos aplicaran las leyes del catecismo para que no hubiera corrupción ni falsedad ni falta de escrúpulos. El catecismo, sin duda, es el programa político más sólido y fiable que podamos imaginar.

Y de la idea menospreciada, criticada y tan a menudo rechazada de la evangelización, a otro concepto igualmente demonizado: el concepto de la caridad. ¿Cuántas personas de bien que se sienten implicadas en la idea progresista de la solidaridad, y alaban las bondades indiscutibles que la motivan, no soportan, en cambio, el concepto de la caridad cristiana? Y uso el término con todas sus letras: caridad cristiana, consciente de cómo molesta esa motivación en determinados ambientes ideológicos. Sin embargo, esta idea, que personalmente encuentro luminosa, pero que otros consideran paternalista e incluso prepotente, ha sido el sentimiento que ha motivado a millones de cristianos, a lo largo de los siglos, a servir a los demás. Y cuando hablamos de los demás, hablamos de servir a los desarraigados, a los olvidados, a los perdidos, a los marginados, a los enfermos, a los invisibles. ¡Quiénes somos nosotros, gente acomodada en nuestra feliz ética laica, para poner en cuestión la moral religiosa, que tanto bien ha hecho a la humanidad! La caridad cristiana ha sido el sentimiento pionero que ha sacudido la conciencia de muchos creyentes, decididos a entregar la vida propia para mejorar la vida de todos.

Y no me refiero solo a los misioneros actuales, a los más de quinientos catalanes, o a los casi trece mil de todo el Estado, repartidos por todo el mundo, allí donde hay necesidad más extrema, sino también a aquellos lejanos cristianos que, por amor a su fe, protagonizaron gestas heroicas. ¿Qué podemos decir, por ejemplo, de los mercedarios que se intercambiaban por personas que estaban presas en tierras musulmanas, como acto sublime de sacrificio propio, en favor de los demás? El mismo ideal espiritual que motivaba a san Serapión a ir hasta el Magreb, entrar en la prisión de un sultán y liberar a un desconocido, convencido de que aquel acto de amor era un tributo a Dios, es el que motivó a Isabel Solà Matas, una joven enfermera catalana, perteneciente a la Congregación de Jesús-María, a estar dieciocho años en Guinea y ocho en Haití, hasta que fue asesinada. Durante todos estos años de entrega, dejó su estela de bondad y servicio, y, gracias a ella, por ejemplo, existe ahora el Proyecto Haití, un centro de atención y rehabilitación de mutilados que fabrica prótesis para los haitianos que no tienen recursos. La conocían como «la monja de los pies», porque, gracias a ella, muchos haitianos pobres habían tenido una segunda oportunidad. Casi ochocientos años separaban a san Serapión de Isabel Solà, y, en ocho siglos, el mismo alto ideal de servicio y entrega los motivaba, empujados por la creencia en un Dios de amor.

Y como Isabel, tantos otros misioneros, monjas, curas y seglares, muertos en cualquier rincón del mundo, asesinados, abatidos por virus terribles, caídos en las guerras de la oscuridad. Cómo no recordar al hermano Manuel García Viejo, miembro de la Orden de San Juan de Dios, que, después de 52 años dedicados a la medicina en África, se infectó del ébola en Sierra Leona y murió. O a su compañero de Orden Miguel Pajares, que desde los doce años dedicaba su vida a los más pobres y que regentaba un hospital en una de las zonas de Liberia más castigadas por el virus. Todos ellos, caídos en el servicio a la humanidad, motivados por su fe religiosa y por la bondad de su alma. Isabel, Manuel, Miguel son la metáfora de lo que significa el ideal del misionero: el de amar sin condiciones, ni concesiones. Si Dios es el responsable de tal entrega completa, de tal sentimiento poderoso que atraviesa montañas, identidades, idiomas, culturas, religiones y fronteras, para aterrizar en el corazón mismo del ser humano, si Dios motiva tal viaje extraordinario, cómo no querer que esté cerca de nosotros, incluso cerca de aquellos que no conocemos el idioma para hablarle.

Decía Isabel Solà en 2011, en un vídeo-blog para pedir ayuda para su centro de prótesis: «Os preguntaréis cómo puedo seguir viviendo en Haití, entre tanta pobreza y miseria, entre terremotos, huracanes, inundaciones y cólera. Lo único que podría decir es que Haití es ahora el único lugar donde puedo estar y curar mi corazón. Haití es mi casa, mi familia, mi trabajo, mi sufrimiento y mi alegría, y mi lugar de encuentro con Dios».

No encuentro palabras más intensas para describir la fuerza grandiosa del amor. He dicho al inicio de este pregón que no soy creyente en Dios, y esta afirmación es tan sincera como, seguramente, triste. ¡Estamos tan solos ante la muerte los que no tenemos a Dios por compañía! Pero soy una creyente ferviente de todos estos hombres y mujeres que, gracias a Dios, nos dan intensas lecciones de vida, apóstoles infatigables de la creencia en la humanidad. El papa Francisco ha pedido, en su Mensaje para este DOMUND, que los cristianos «salgan» de su tierra y lleven su mensaje de entrega, pero no porque los obliga una guerra o el hambre o la pobreza o la desdicha, como tantas víctimas hay en el mundo, sino porque los motiva el sentido de servicio y la fe trascendente. Es un viaje hacia el centro de la humanidad. Esta llamada nos interpela a todos: a los creyentes, a los agnósticos, a los ateos, a los que sienten y a los que dudan, a los que creen y a los que niegan, o no saben, o querrían y no pueden. Las misiones católicas son una ingente fuerza de vida, un inmenso ejército de soldados de la paz, que nos dan esperanza a la humanidad, cada vez que parece perdida.

Solo puedo decir: gracias por la entrega, gracias por la ayuda, gracias por el servicio; gracias, mil gracias, por creer en un Dios de luz, que nos ilumina a todos.

18/10/16

ánimo, se puede...

PD2: “Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista”, lo dijo un tal Michael Levine, que no tengo ni idea quién es. Pero es una gran verdad. ¡Ay de esos padres que no hacen caso de sus hijos, que no se involucran, que lo tienen todo delegado en la madre, so pretexto de no tener tiempo para nada, que llegan demasiado cansados del trabajo, que no van a ver a los profesores en las tutorías, que les compran su cariño con tonterías, que se excusan ante sus hijos y les tratan de compensar con media hora el fin de semana…, ay!!!

Hace años, en mi niñez, los padres llegaban a casa y pedían un whisky; ahora llegan más tarde a casa para evitar hacer lo que otros muchos hacen, los baños, la cena, los deberes…, ufff, qué pereza les da!!!

Ánimo, se puede, se debe educar a los hijos con nuestro tiempo, se debe encontrar tiempo de calidad, no seamos rácanos…, y sin tener el móvil encendido, por favor!!!

17/10/16

las buenas personas

PD4: La familia, los amigos de toda la vida, los buenos compañeros de trabajo, los que te hablan de Dios, los que quieren lo mejor para ti. Si haces un repaso, son muy pocos; los demás pasan de ti, se aprovechan de ti, te usan, no se preocupan por ti…

14/10/16

predestinación

PD4: ¿Creemos los cristianos en la predestinación, como creen otras religiones? ¡No!: los cristianos creemos que Dios nos tiene reservado un destino de felicidad. Dios quiere que seamos felices, afortunados, bienaventurados. Esta palabra se va repitiendo en las enseñanzas de Jesús: “Bienaventurados, bienaventurados, bienaventurados...». «Bienaventurados los pobres, los compasivos, los que tienen hambre y sed de justicia, los que creerán sin haber visto”.

Dios quiere nuestra felicidad, una felicidad que comienza ya en este mundo, aunque los caminos para llegar no sean ni la riqueza, ni el poder, ni el éxito fácil, ni la fama, sino el amor pobre y humilde de quien todo lo espera. ¡La alegría de creer!

13/10/16

¿Le importamos a alguien?

PD2: Sí, ya sé que a tu mujer, tus hijos y tus padres les importamos bastante. ¿Sólo a ellos? El Señor se encarnó, vino a este mundo a salvarnos, y se dejó matar cruelmente en la cruz por nosotros, por ti y por mí, por todos nosotros, pero no como un conjunto de personas, sino por cada uno de nosotros. Y lo hizo porque nos quería. Su muerte por mí en la cruz me dignifica, me hace especial… Alguien más me quiere aparte de mi parentela y amigos…

11/10/16

En la vida nos pasan cosas.

PD6: Sufrimos tristezas con la pérdida de los seres queridos, tenemos alegrías, disfrutamos con momentos divertidos, pasamos calamidades…, nos pasan todo tipo de cosas. Pero no debemos entender lo que nos va pasando como premio o castigo. Dios no nos manda lo malo para castigarnos, ni lo bueno como recompensa, ni mucho menos. En el camino de la vida nos van ocurriendo cosas diferentes, a todos.

Hay gente que se cree que los buenos, los piadosos, los creyentes, o los más practicantes, Dios nos mima más. Yo así lo creo, pero no en aspectos materiales, sino en espirituales. Y la gente piensa que a los malos Dios les castiga más. Pues tampoco.

Dios nos va dando sus muestras de cariño a todos, y en estas cosas que nos pasan, unos vemos la mano de Dios, otros no se enteran de nada… No, no les toca la lotería a los buenos y les llega la inspección fiscal a los malos. No es así como funciona la vida, no es el modelo de acción-reacción cuando nos relacionamos con Dios. Es una búsqueda de su amor, a través del prójimo, una vez que le encontramos, una vez que nos llega la fe.

10/10/16

sentirse juzgado

PD1: Esa desagradable sensación que uno percibe cuando alguien te mira de arriba abajo con detenimiento. A mi me pasa mucho cuando llego y ven mi coche: un viejo Dacia Sandero que no suele andar muy limpio (lo lavo una vez al año ya que considero que no debemos vivir para el coche), y anda con bastantes rozaduras de aparcamientos indebidos… (mis hijos son los culpables).

Pero no sólo es el coche, es cuando llegas a un sitio y te miran y remiran y suben la cabeza para verte la cara y bajan a mirarte hasta los zapatos…, como si te desnudasen. Esto ocurre en todas las edades, lo hacen los jóvenes entre sí, y los mayores también. De ahí la moda, para evitar murmuraciones de lo mal vestido que vas, de ahí querer estar vestido a la moda, para recibir la aprobación del de enfrente…

Cuando me lo hacen, cuando me fulminan con la mirada, que se nota, no siento rubor alguno, sino que rezo algo por aquél que me lo está haciendo, para que no se crea superior… Ay de la soberbia, ay!!! Qué bonita es la sencillez y mirar al otro con ojos limpios, sin tener que juzgarle por su apariencia, por lo que tiene, por lo que hace.

En la familia, entre padres y los hijos que viven con los padres, esto no se suele hacer. Es en la familia donde más amor existe: se acepta al otro como es y no se le juzga continuamente. Los padres corrigen a sus hijos, es su deber…, son esos matices de ir educándoles en valores, en el vestir, en el hacer. Se hace porque se les quiere, no para hacerles un calco a sus progenitores, ni mucho menos. Y no les jugamos. Los hijos tampoco andan juzgando a los padres… Hay un momento en que nos ven viejos y piensan que somos de otra época…, pero no nos juzgan, nos quieren, a pesar de la difícil adolescencia que acaba pasando…

No, vivimos para juzgar a todos, para decidir lo que se tiene que hacer, lo que está bien hecho, lo que uno debe vestir, el coche que debe tener, que si es muy caro, que si es demasiado bueno, que si va muy desaliñado, que si va demasiado a la moda, que si tiene mucho tacón, que si es un frívolo, que si se ha separado, que si no atiende a sus hijos…, siempre juzgando. Malo, malo… Esto sí que no es cristiano.

7/10/16

si digo herejías me corriges

PD2: Últimamente me han entrado dudas de lo que cuento aquí sea cierto, siga fielmente el Evangelio del Señor en materia de amor y misericordia. ¿No me estaré despistando y cometiendo herejías aquí y allá? ¿No estaré contando demasiado cosas de mi vida, lo que me pasa y pienso, mis opiniones personales? Si digo alguna barbaridad te invito a que me corrijas; si digo alguna herejía, te urjo a que me avises cuanto antes… Creo que debo trasmitir las enseñanzas del Evangelio de Cristo, no, como viene siendo habitual en la sociedad, la religión particular a la carta y gusto de cada uno…

6/10/16

el dios dinero

PD4: No es que en Europa hayamos dejado de creer en Dios, sino que hemos puesto en su lugar al “dios dinero”. Ateo no es nadie, todos creemos en alguien, o en algo… Aunque el dinero no da la felicidad, sólo da un placer efímero, o alienta la soberbia de poseerlo todo...

5/10/16

la felicidad...

PD4: La felicidad no es sólo la que se tiene, sino la que se da. Olvídate de este mundo posesivo que vivimos. No se es más por tener, sino por dar… Y se es más feliz cuanto más nos damos…

3/10/16

gracias por ayudar a Cáritas

PD2: Datos de Cáritas española de 2015:

83.712 voluntarios

328.642.469 euros dedicados a los pobres

Gracias por colaborar…, hay que seguir ayudando.

30/9/16

paciente espera

PD4: En la vida hay que actuar, no nos podemos quedar esperando que las cosas salgan por sí solas. Hay que regar mucho, echarle mucho amor a la gente, y esperar, mucha paciencia, sabernos ganadores de la vida eterna, y llevarnos con nosotros a mucha gente también…

29/9/16

la alegría del perdón

PD1: En la confesión, el que tienes delante no es el sacerdote, ni siquiera el Papa, sino es el mismo Cristo. Es Él el que nos perdona nuestras faltas. No mires la cara del cura que es Dios quien te perdona…
Luego ya sabes, esa alegría de saberte limpio, ese volver a nacer, aunque caigamos una y otra vez en lo mismo…, que fundamentalmente es la soberbia en sus múltiples facetas… Pues a volver a confesarse y a recibir nuevas gracias.

28/9/16

no mentir

PD3: Me encanta decir la verdad. Creo que es mucho mejor que andar mintiendo, o contando cosas infladas. La gente miente por vergüenza, por presumir, por fardar, por evitar una reprimenda…, cuando ser franco es lo mejor que le puedes enseñar a los demás. Los matrimonios se rompen por mentiras entre los cónyuges. Los políticos son el paradigma de los grandes mentirosos. Las empresas, en su publicidad, nos intentan engañar para que les compremos sus mierdas. Para mis compañeros de profesión, en la banca privada, la mentira está a la orden del día… Se colocan unos productos terroríficos a los clientes so pretexto de que son buenos, con una falta de ética y valores que alucinarías si supieras cuáles son las prácticas habituales de los banqueros privados…

A mis hijos les he puesto toda mi vida el ejemplo de ir con la verdad por delante. En la vida social, que es también donde más mentiras se sueltan, es muy importante ser muy francos, muy veraces, ¡Qué más me da lo que el otro piense de mi, que si no soy como él, que si no hago lo que los demás…! Pero el mundo funciona como una gran mentira, que va manipulando la vida de los demás…

El trato con los mentirosos hace que uno ande dudando, cuando le cuentan cosas, sobre si serán falsas, manipuladas, o tergiversadas, as usual… Y cuando te acostumbras a mentir, mientes por cualquier cosa, no sabes distinguir la realidad de la mentira, y te conviertes en persona de poco fiar…, poco querida, porque como dice el sabio refranero español, se coge antes a un mentiroso que a un cojo…, y provoca un fuerte rechazo emocional.

27/9/16

nos pierden los ojos...

PD5: Siempre andamos mirando mal. La vista nos pierde. Nuestros ojos generan que nuestra mente se dispare. En vez de mirar simplemente, no, prejuzgamos, decidimos que lo que vemos está bien o mal, que yo lo haría de otra forma, que eso está mal hecho, que si lleva la falda muy corta, que si así no se hace, que eso me gustaría tenerlo...

Si la vida es más simple. Es nuestra imaginación la que nos destroza. Y no estoy pensando en cosas del pito, sino en cosas del amor. Si sólo les quisiéramos más, al otro, a los demás, si les prejuzgáramos menos…

A mí me cuesta un montón. Es mi lucha personal, mirar con ojos limpios, sencillos, de niño pequeño, no de viejo cascarrabias como me veo demasiadas veces… Dejar que se dispare la imaginación, pero para querer a la gente más…, valorando los defectos que creo me muestran, que Dios los quiso así y por eso me los enseñan, siendo consciente que no se es mejor ni por ser más guapo, ni más rico, ni más simpático. Que los feos, antipáticos y pesados nos los puso Dios cerca por algo…

26/9/16

mi querida hermanita

PD2: El Síndrome de Down es un niño que sólo da una mala noticia en su vida; el resto son todas buenas.

Este verano hemos tenido la suerte de convivir unos días con mi hermana de 47 años, y lo hemos pasado muy bien…

23/9/16

me tocó aprender

PD3: Estuve en mi curso anual hace unos días. Es intenso y agotador, de seis días de duración. Se empieza con una meditación seguida de Misa. Luego dos clases de catecismo, tenemos clase de teología (este año nos ha tocado Soteriología y la Creación), por la mañana y por la tarde, charla, hemos visto la carta del Papa sobre el Año de la Misericordia, oración, Rosario, examen, y mucha convivencia con otros 25 asistentes, que nos contamos nuestras cosas, nuestras aficiones, nuestra familias… No ha faltado tampoco alguna cerveza en el bar del pueblo y paseos. Es la mejor forma de actualizar nuestra fe, de adquirir nuevos conocimientos, de estar al día, de formarse, de aprender, de convivir con gente parecida. Cada vez que vuelvo pienso que ha sido la mejor de cuantas he hecho. Es un gran esfuerzo, pero es reconfortante.

22/9/16

dejar que nos encuentre

PD3: A los soberbios les cuesta más encontrar a Dios, mientras que los humildes lo hayan más fácilmente. Sencillez, no creerse mejor que los otros, así es como se consigue… Y mucha constancia, mucho insistir. Puede que hagamos oración y no oigamos nada…; insiste otro día, y otro día. Hay que buscarle, o dejar que nos encuentre.

21/9/16

los sermones de los curas

PD3: Interesante lo que cuenta Enrique García Máiquez sobre los largos sermones de los curas:

En la misa Ad Orientem (donde el sacerdote celebra mirando atrás), como espaldas y cogotes son bastante impersonales, el protagonismo era todo del sacramento; pero ahora, como las caras suelen ser tan singulares, surge, según el poeta, un excesivo protagonismo de la individualidad del sacerdote y la consiguiente tendencia a personalizar las homilías e, incluso, la liturgia. El colombiano Gómez Dávila ya había sentenciado con su puntería característica: "Los ritos preservan, los sermones minan la fe".

No debe de ser casualidad que el enfriamiento de la fe popular haya coincidido con las reformas litúrgicas y las homilías divagatorias. Todavía he visto yo en la Sierra de Cádiz los últimos coletazos de la sana costumbre de que los hombres aprovechasen la homilía para salir a echar un cigarro. Desde que dejaron de salirse, dejaron de entrar. Sería más considerado anunciar, cuando el sacerdote desee exceder el límite de un breve comentario a la palabra de Dios, una conferencia suya a otra hora distinta, y a ver quién iba. Soltárnosla a los que fuimos a misa es abusar de nuestra devoción