23/2/17

¿Austero o gastón?

PD1: Cada uno es como es…

¿Eres ahorrador… o eres tacaño?

No siempre están claros los límites entre estos dos términos. Y, además, suele ser un motivo muy común de discusión en la pareja. “Es que mi marido es más agarrado que un pasamanos. Podríamos perfectamente darnos unas buenas vacaciones, pero nos pasamos dos semanas metidos en un cuchitril de cuidado”, dice ella, mientras que él replica: “Si no fuera porque soy ahorrador, no tendríamos ni un euro en la cuenta”.

A pesar de que la diferencia está clarísima en la definición: ahorrador es la “persona que ahorra, que guarda dinero para necesidades futuras” y agarrado es el “tacaño, que escatima en el gasto”, la finalidad de ahorrar es lo que determinan que sea algo tan difícil y personal de diferenciar. El problema está relacionado con los valores que tenemos con respecto al dinero, el tiempo de ocio o lo que entendemos que nos da calidad de vida.

Una persona ahorradora debería ser contemplada como alguien responsable y previsor con su futuro, su economía o con posibles necesidades; una persona que se anticipa y no deja al libre albedrío circunstancias que se pueden controlar económicamente. Mientras que una persona agarrada es aquella que se priva de una vida placentera pudiendo tenerla, que vive con menos lujos de los que su pareja cree que pudieran disfrutar, que no es espléndida en regalos ni detalles, o a la que le cuesta sacar la cartera a la hora de repartir la cuenta de una comida. La persona tacaña nunca se verá como tal, se verá como ahorradora, mientras que una persona ahorradora no tiene por qué ser tacaña. La diferencia radicaría en que el ahorrador lo hace con un fin: prever el futuro, ahorrar para comprar una casa, comprar un coche o para hacer un viaje, mientras que el tacaño ahorra sin medida. Para él ahorrar es en sí la finalidad. Y con ello vive a un nivel por debajo del que podría permitirse. El agarrado, más que ahorrar, lo que trata es de no gastar. Uno de los síntomas del tacaño es que sufre cuando gasta, lo pasa realmente mal. Todo lo mide, todo lo compara, y se piensa una compra veinte mil veces.

¿Se puede cambiar a un agarrado de forma de ser respecto al dinero? Sí, si la persona desea dejar de serlo. Si no, puede ser harto complicado. Las conductas se mantienen porque se refuerzan y ser tacaño tiene un premio, por lo menos para el tacaño: ver grandes sumas de dinero en su cuenta del banco o debajo de la loseta donde lo esconde. Es decir, la conducta de no gastar se ve claramente reforzada al acumular dinero. Y ya sabemos que todo lo que va seguido de un refuerzo, se aprende, se repite y se potencia.

Uno de los grandes inconvenientes de ser tacaño es que se contrapone a la generosidad económica. Cuando convives en pareja o tienes un grupo de amigos, además del cariño, del tiempo y de la ayuda que pueden brindarnos, siempre esperamos, sobre todo en fechas señaladas, que nos hagan un regalo, que tengan un detalle con nosotros. La persona agarrada suele ser muy mirada para este tipo de momentos, lo que produce desconsuelo, rabia y dolor en el otro.

Es complicado convivir con alguien que no disfruta de la vida como lo hace la otra parte. Cuando tú eres una persona espléndida, que no mide, no porque derroches, sino porque te gusta tener detalles con el otro, te gusta disfrutar de un momento con los amigos, de unas buenas vacaciones, y compartes tu vida con alguien que controla en demasía el dinero, surge el conflicto continuamente. Estos son los típicos valores que uno debería poner en común y negociar antes de tomar decisiones como la de casarse o vivir juntos. Dejar las cosas claras evitaría futuras sorpresas y frustraciones.

Ahorrar es una conducta sana, permite prever y vivir un futuro tranquilo. Ahorrar tiene una finalidad en sí misma, y si algún mes no se puede, ello no suele generar ansiedad ni irritabilidad; mientras que el avaro sufre cuando no acumula dinero, sufre cuando gasta, desconfía de los bancos y tiene un comportamiento anormal con el dinero. Si vas a buscar pareja, cuida de que comparta contigo la misma filosofía sobre el dinero, el ahorro, el gasto, las inversiones, etc. Os ahorraréis futuros problemas.

21/2/17

El diablo anda suelto e incordia

PD4: "Las tentaciones no nos deben ni asustar ni desconcertar, ni mucho menos desanimar" Papa Francisco. Si caemos, pasamos por el confesionario y tan frescos… Las tentaciones las tendremos siempre.

20/2/17

prosperidad halagüeña

PD2: Nos advertía san Gregorio Magno: “No nos seduzca ninguna prosperidad halagüeña, porque es un viajero necio el que se para en el camino a contemplar los paisajes amenos y se olvida del punto al que se dirige”.

¡Cuántas veces nos olvidamos que estamos en esta vida con una finalidad concreta: amar a Dios y a los demás hombres! Y la vanidad y la soberbia nos van distrayendo… Pero ver el paisaje es una de mis mayores aficiones, contemplar a Dios en la naturaleza creada…, y el mar, ni te cuento.

17/2/17

paciencia

PD4: Paciencia con los mercados, paciencia con tu mujer, paciencia con tus hijos, mucha paciencia. Paciencia criando a los pequeños, paciencia con los políticos, paciencia en el apostolado. Como aquí dice, la paciencia no es quedarse quieto, es una forma de acción, de actuar…, y requiere mucha paz y tranquilidad, y algo de alegría.

15/2/17

nos hacemos Hijos de Dios

PD2: El Papa Francisco recordaba que «el Bautismo es el sacramento en el cual se funda nuestra fe misma, que nos injerta como miembros vivos en Cristo y en su Iglesia»; y agregaba: «No es una formalidad. Es un acto que toca en profundidad nuestra existencia. Un niño bautizado o un niño no bautizado no es lo mismo. No es lo mismo una persona bautizada o una persona no bautizada. Nosotros, con el Bautismo, somos inmersos en esa fuente inagotable de vida que es la muerte de Jesús, el más grande acto de amor de toda la historia; y gracias a este amor podemos vivir una vida nueva, no ya en poder del mal, del pecado y de la muerte, sino en la comunión con Dios y con los hermanos».

Hemos escuchado los dos efectos principales del Bautismo enseñados en el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1262-1266):

1º «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 11,29). Un efecto del Bautismo es la purificación de los pecados, es decir, todos los pecados son perdonados, el pecado original y todos los pecados personales así como todas las penas del pecado.

2º «Baja el Espíritu», «bautiza con Espíritu Santo» (Jn 1,34): el bautismo nos hace "una nueva creación", hijos adoptivos de Dios y partícipes de la naturaleza divina, miembros de Cristo, coherederos con Él y templos del Espíritu Santo.

La Santísima Trinidad —Padre, Hijo y Espíritu Santo— nos da la gracia santificante, que nos hace capaces de creer en Dios, de esperar en Él y de amarlo; de vivir y obrar bajo la moción del Espíritu Santo mediante sus dones; de crecer en el bien por medio de las virtudes morales.

Pidamos, como nos exhorta el Papa Francisco, «despertar la memoria de nuestro Bautismo», «vivir cada día nuestro Bautismo, como realidad actual en nuestra existencia.

14/2/17

que digan lo que quieran...

PD2: La vida es demasiado corta como para que te importe lo que digan los demás de ti: sé feliz y que digan lo que quieran…

Ante la brutalidad de nuestra sociedad de ir juzgando al prójimo por todo, la amabilidad de quererle por como son, al margen de lo que hagan o dejen de hacer, de cómo vistan, de sus pensamientos, de sus creencias…

En el apostolado, en contarle a los demás que hay que amar, no debemos tener prejuicios mentales del qué dirán de uno…

13/2/17

bodas civiles vs católicas

PD3: Es muy triste, la gente ya no se quiere casar por la iglesia. Hemos convertido a España en un país tan progre que les da vergüenza a los jóvenes pasar por el altar, por el "qué dirán! De sus amigotes. Por supuesto es una pérdida brutal de la fe y de las prácticas religiosas…
El Norte frente al Sur…:
Fuente: Instituto Nacional de Estadística.
Desplome total de los enlaces católicos
Y lo más triste de todo es la cantidad de niños que se quedarán sin bautizar…, sin ser Hijos de Dios. Penoso!!!

10/2/17

alcanzarás la paz

PD1: Si consigues todo esto serás mejor persona. Y si encima rezas, quieres a los de tu entorno, ofreces tu trabajo y tus ocupaciones del día a Dios, alcanzarás antes “la paz” que tenemos los cristianos…, y la alegría de la vida eterna.

9/2/17

la oración no es pedir

PD2: "La oración no es pedir. La oración es ponerse en las manos de Dios y escuchar su voz en el fondo de nuestros corazones", Madre Teresa. Pero hay que ponerse un rato todos los días, alabarle, darle gracias, oir lo que nos quiere decir…, y por supuesto, también pedir por cosas espirituales, no materiales. Hoy operan a un amigo mío, pido rezos, y ayer nos enteramos que esperamos otro nieto, el sexto, pido rezos para que sea una gran persona, un buen cristiano, como sus padres.

8/2/17

es un genocidio

PD3: En el futuro el aborto se conocerá como el mayor genocidio de esta época:

Siete estragos tras 30 años de aborto legal en España

El Instituto de Política Familiar ha publicado un informe sobre los 30 años que lleva el aborto legalizado en España en el que destaca las siete consecuencias más visibles y alerta de las futuras si se continua con esta tendencia.

En 1985 Felipe González y su Gobierno despenalizaron el aborto en España bajo tres supuestos (violación, malformación y peligro para la mujer) que supusieron un colador -sobre todo el tercer supuesto- para todas aquellas mujeres que querían abortar. La excusa que se dió para despenalizar el aborto es que las mujeres  tenían que viajar a Londres para hacerlo.

En 2015 (año del que se tienen las últimas estadísticas oficiales), es decir 30 años después, sus consecuencias son más que palpables.

El Instituto de Política Familiar ha elaborado un informe sobre las consecuencias que han tenido estos 30 años para España, durante los cuales el número de abortos ha rondado los 100.000 anuales.

Aunque en este punto, aclara el Instituto, el Gobierno falsea las cifras ya que las Comunidades Autónomas no están obligadas a notificar los abortos químicos -que han aumentado hasta suponer el 23% del total- ni tampoco se contabilizan los producidos por la Píldora del Día Después.

Con lo que en realidad son algo más de 130.000 abortos al año.

Pero las consecuencias son igual de tremendas e injustas para los no nacidos, que no han contado con ningún apoyo político real y eficiente, denuncia al plataforma liderada por Eduardo Hertfelder.

Las siete principales consecuencias son:

1. Déficit de natalidad en España.

En España el aborto está provocando la disminución del índice de fecundidad. El número de abortos registrados que se produce en un año (94.188 en el 2015) es equivalente a un tercio del déficit de natalidad que tiene España.

De hecho, si no hubiera abortos el índice de fecundidad estaría alrededor de 1,6 hijos/mujer en lugar de 1,33 y más cerca del nivel de reemplazo generacional.

2. Envejecimiento e inversión de la pirámide poblacional 

Desde que se introdujeron las leyes abortistas en España se han acumulado más de 2,1 millones de abortos. Si no se hubieran producido estos abortos acumulados, habría 1 millón más jóvenes que mayores, y por tanto la pirámide poblacional no se habría invertido.

Tampoco se daría el caso en el que se encuentra España con más muertes que nacimientos. En 2015 hubo 2.573 defunciones más que nacimientos. Sin el aborto, esta situación revertiría.

3. Tragedia para las adolescentes

Las principales demandantes del aborto son adolescentes: 8 de cada 10 niñas menores de 15 años que se quedaron embarazadas abortaron. Además, más de la mitad de las mujeres que abortaron (49.231) tenían menos de 30 años.

Pero los números son peores si además se es inmigrante. De cada tres mujeres inmigrantes embarazadas, una de ellas aborta. La proporción de abortos sobre embarazos de las inmigrantes duplica a la de las mujeres españolas (29,9% por 14,9%).

4. Se usa como método anticonceptivo

Cuatro de cada diez abortos han sido precedidos de otros abortos anteriores. Es decir, se utiliza como un método anticonceptivo más sin tener en cuenta sus riegos.

Las cifras son escalofriantes: hasta 1.450 adolescentes menores de 20 años han abortado más de una vez. Del total de mujeres que abortaron en España, 12.061 mujeres (el 13% del total) lo hicieron más de dos veces y 4.318 Mujeres (el 5% del total) más de tres.

5. El aborto se ha convertido en un “negocio”

Y no en un negocio cualquiera. A costa de la salud de muchas mujeres y de la vida de millones de no nacidos, este negocio mueve más de 70 millones de euros al año.

Eso sin contar las ventas de más de 670.000 píldoras del día después, que suponen otros 10 millones de euros al año. De ahí que en 30 años no se haya avanzado en la lucha por la vida en España.

6. Disminución de ingresos en la Seguridad Social

Las consecuencias demográficas producidas por el aborto han supuesto un incremento de los gastos sociales debido al aumento del número de pensionistas, de las cuantías de las pensiones y los gastos asistenciales y sanitarios

También se ha producido una disminución de los ingresos en la Seguridad Social con el envejecimiento poblacional, que conlleva a su vez un descenso de la población activa y, en consecuencia, una caída de la recaudación en el IRPF y en las cotizaciones a la Seguridad Social.

7. Como si cerraran más de 60 colegios

Para acabar, los 258 niños que dejan de nacer en España por el aborto cada día, equivalen a la desaparición de más 60 colegios cada año por falta de niños. Esto produce un exceso de profesorado y a la larga riesgo de quiebra de la Prestaciones sociales y del Estado del Bienestar.

Recemos por los no nacidos y por sus padres, y sus problemas de conciencia.

7/2/17

¿gritos en casa?

PD2: Dijo el Papa Francisco: “Les dejo esta pregunta: ¿en mi casa se grita o se habla con amor y ternura? Es una buena manera de medir nuestro amor”.

Cuando teníamos a los hijos muy pequeños (teníamos entonces 7 que se llevaban 8 años), había mucho jaleo en casa, pero no recuerdo muchos gritos. La mayoría de las veces se puede corregir a un hijo con la mirada severa, con el dedo diciendo no… Otras es necesario darles un azote en el momento de una gran desobediencia. Recuerdo cuando íbamos a Misa, les tenía agarrados de la mano para que no me la liaran. Y si se empezaban a cansar y a revolotear, se las apretaba para que estuvieran tranquilos… Hay trucos, pero gritar a los hijos, creo que no es el mejor camino…

Animarles, quererles, ayudarles, apoyarles, creerles cuando nos mientan, no dudar de ellos, divertirles, hacerles reír, escucharles, preguntarles (pero que no sea un interrogatorio cuando sean mayores), hacerles partícipes de las decisiones familiares… Ternura, mucha ternura y nada de gritos… Ay de esos padres severos, que todo lo saben, y ven a sus hijos unos inútiles por el hecho de ser pequeños, ay!!!

6/2/17

el que no quiere ser perdonado

PD2: ''Hay un pecado imperdonable. El de no querer ser perdonado'', dijo el Papa Francisco. Pura soberbia, ser mejores y mayores que Dios!!!

Nos olvidamos de Dios, le sustituimos por otros dioses… No vemos su mano cercana, no nos vemos como sus Hijos queridos, que acudimos a suplicar su Misericordia… No queremos ser perdonados porque creemos que no hacemos mal alguno. ¡Qué engañados nos tiene el demonio! Si supieran de la bondad del perdón, de la Gracia que se recibe para no volver a caer… Si supieran que existe el infierno y que quien le pille la muerte sin pasar por el confesionario lo tiene muy cerca…

3/2/17

auméntame la fe

PD3: Al cabo del día siempre tengo al menos una oportunidad de pedirle al Señor que me aumente la fe. Son tres palabras que me salen del alma: “auméntame la fe”.

Si tuviera la fe que quiero tener, movería montañas, conseguiría todo eso que pido, por todas esas personas que intercedo y encomiendo, conseguiría trasmitir, con más facilidad, ese intento de mostrar el Amor de Dios y su Misericordia para con todos…

Si tuviéramos más fe, entraríamos en una iglesia y nos pondríamos de rodillas con la cabeza gacha al saber que Dios está en el Sagrario esperándonos. No podríamos hacer nada, salvo alabarle y darle gracias. No saldríamos de las iglesias sabiendo que Dios se queda dentro…

Por eso quizás Dios no nos dio toda la fe que necesitábamos, ya que nos pide mucho más que estar en el templo anonadados, sino en llevar el amor a todos los demás…

2/2/17

¿Claudicamos o nos enganchamos?

PD4: ¡Qué triste! Es desesperante ver como se engancha la gente a la televisión… ¿No hablan entre ellos? Por supuesto que no, ¿de qué? No leen, los hombres muy pocos libros al año. Unos miran la tele atontados, otros a las maquinitas (móvil y demás), otros juegan al solitario… Sí, es cierto que al final del día hay que descansar y relajarse, desconectar de la dureza de la jornada… ¿Por qué no se irán a la cama para no tener tanto sueño al día siguiente? El ser humano demuestra su fragilidad por la noche: no puede más. Lo malo es que se claudica muy pronto y muchas cenas se hacen con la tele puesta, abstrayéndose de eso que es hacer familia, de comunicarse con tus hijos, de comentar las cosas que pasan, de hacer tertulia, tan enriquecedora, tan imprescindible para la formación humana de todos los ser inteligentes… No, llenamos el mundo de lerdos e ignorantes mirando la aburrida televisión…
Sí, son datos de EEUU y supongo que los españoles serán parecidos, con las mujeres que andan por casa, enganchadas a esas mierdosas series todo el puñetero día…

1/2/17

vaciar el saco del rencor

PD3: Hay que aprender a aparcar el rencor contra el que nos ofende. En la vida diaria nos encontramos con que la gente nos ofende, por lo que sea, y nosotros ofendemos también. Ya sabemos que hay que perdonar, lo rezamos en el Padrenuestro todos los días. Pero aunque le perdonemos al que nos ha dicho algo no muy grato a nuestros oídos, el rencor no se limpia con el perdón. Podemos encontrarnos con que le perdonamos, pero nos quedamos con un cierto rencor. El rencor se nos queda como en un saco que tenemos que enterrar pronto para que no nos haga más daño. Nos tenemos que quitar esa losa de en medio cuanto antes. Aunque hay que saber que Dios nos hizo como somos, con nuestras debilidades, nuestros rencores son cosas de Dios también. El perdón y vaciar el saco del rencor se consigue con amor, con fe y siendo consciente de que el otro es como es, con sus debilidades y limitaciones, como nosotros mismos, con nuestros errores, nuestra soberbia que nos mata…

31/1/17

las batallas familiares

PD2: No se aprende sabido… Todos los días aprendemos algo nuevo, luchamos por nuestros principios, chocamos con nuestro entorno… Muy interesante esto:

La batalla que toda familia tiene que luchar

A veces uno no sabe cómo abordar determinados asuntos en casa que, obviamente, se repiten continuamente, entre otras cosas porque nadie sabe cómo abordarlos. Dentro de las cuatro paredes de cada hogar, se libran las “batallas” familiares que son sólo conocidas por los miembros de cada familia. Tal vez el error esté en pensar que sólo hay “batallas” en mi casa. Normalmente, y por lo que comparto con otros padres, madres y niños, suceden cosas parecidas en muchas familias. En otras, las “batallas” son más duras y complejas.

Nadie nos enseñó a librar determinadas “batallas”. Lo único que sabemos al respecto es lo que pudimos observar en nuestra propia casa y lo que, de algún u otro modo, hemos trabajado o sobre las que nos hemos formado o informado. Uno no sabe cómo afrontar las “batallas” propias con su cónyuge hasta que estas llegan. Uno no sabe cómo manejar una comunicación deficiente, problemas sexuales, diferentes maneras de organizar la casa, sensibilidades familiares diversas, heridas pasadas, expectativas de la vida en pareja… Uno tampoco sabe cómo afrontar las “batallas” que llegan con los hijos hasta que estos llegan. La tensión familiar propia del cansancio, el estilo en la educación, si le dejo llorar más, si lo cojo más, cómo enseñarle a compartir, cuándo hablarle de sexo, cómo conseguir que ordene su habitación, la relación entre hermanos, los primeros suspensos… Y tampoco sabemos cómo “batallar” con los extras que pueden llegar con el desempleo, problemas económicos, proyectos laborales de uno, muerte o enfermedad de algún familiar…

Teniendo en cuenta lo poco que sabemos, no deberíamos de vivir estas “batallas” con tanta tensión y deberíamos ser más condescendientes con nosotros mismos y con el resto de la familia. ¡Ninguno sabemos casi nada! ¡Todo está por aprender y por construir! Qué fácil decirlo y qué difícil hacerlo… Yo soy el primero que tropiezo en esta piedra un día sí y otro también…

Pero si hay una “batalla” por excelencia, madre de otras muchas “batallas”, es, yo diría, la “batalla” de la aceptación del otro en su originalidad y en su diferencia con respecto a mí, que soy el eje de coordenadas con el que pretendo situar al resto. Aceptar que somos distintos, que tenemos diferentes maneras de resolver las encrucijadas familiares, que modulamos la voz de distinta manera y que la elevamos hasta diferentes niveles, que nuestro concepto de orden es tan personal… que necesitamos cosas diferentes y gestos diferentes y palabras diferentes para estar contentos en el día, que donde uno necesita un abrazo, el otro tal vez necesita una palabra, que donde al otro le cuesta optar y decidirse, tú, en cambio, lo ves claro y tiras adelante… que todos necesitamos un espacio vital personal de distinto tamaño, que tenemos gustos distintos en la música y en el arte y en el ocio, que tenemos cualidades genuinas y que la misión de cada uno no tiene por qué coincidir con la misión que yo les otorgaría a cada uno…

En fin, me entendéis. Sacar de cada uno lo mejor en cada momento, dar lo que el otro necesita, pedirle lo que puede dar y perdonarnos cuando ninguno llegamos al “nivel Dios” de querernos… esta es “la madre de todas las batallas familiares”. Luchemos.

30/1/17

la semilla del Bautismo

PD2: En el alma de cada cristiano, Jesús ha sembrado por el Bautismo, la gracia, la santidad, la Verdad... Hemos de hacer crecer esta semilla para que fructifique en multitud de buenas obras: de servicio y caridad, de amabilidad y generosidad, de sacrificio para cumplir bien nuestro deber de cada instante y para hacer felices a los que nos rodean, de oración constante, de perdón y comprensión, de esfuerzo por conseguir crecer en virtudes, de alegría...

Por eso el Bautismo es tan importante y da mucha pena la cantidad de niños que no se bautizan… Por cierto, hace unos días tuve mi 5º nieto, Teresa, que bautizaremos este sábado.

27/1/17

acompañamiento y sanación de personas separadas

PD5: En este mundo lleno de separaciones y divorcios, me parecen interesantes estas reflexiones:

“Dios permite la separación matrimonial para un bien mayor”

Entrevista a María Luisa Erhardt, experta en el acompañamiento y sanación de personas separadas

¿Qué sufrimientos comunes experimentan las personas separadas?

Las separaciones no son todas iguales, dependen de factores distintos. No es lo mismo separarse por abandono, por traición, porque la convivencia es imposible, porque hay incompatibilidad, porque no ha habido verdadero amor y compromiso sino ilusión y se ha confundido con enamoramiento, o deseo que se ha confundido con amor,…

Entonces la ayuda que necesita cada uno es distinta…

Sí, cada persona requiere respuestas distintas. Betania ofrece una respuesta personalizada; Dios regala el don del discernimiento cuando gratuitamente nos ponemos a Su servicio.

Cuando vamos sanando, podemos descubrir que tenemos cargas anteriores donde puede ser que no hayamos sido libres para elegir.

En matrimonios bien constituidos o que después se han ido transformando por la gracia de Dios también existen cargas, pero en estos casos, Dios ha permitido la separación siempre para un bien mayor, tanto para la persona, como para el cónyuge, los hijos, la familia,…

Esto es muy difícil de entender porque muchas personas llegan a una separación cuando ellas mismas han criticado a los separados, los han juzgado,… Y ahora se ven en la misma circunstancia que ellos han criticado. Y esto también es una sanación de la sociedad a través de las personas que tienen heridas.

¡Cuántas veces hacemos juicios y tenemos prejuicios de las personas que no cumplen con nuestras expectativas! Y nosotros no somos Dios para juzgar ni prejuzgar a nadie.

Yo no he visto tanto a Dios en mis éxitos sino en mis heridas porque es ahí, en la fragilidad, donde una persona tiene la oportunidad de abrirse.

Es muy raro que Dios sane a través de los éxitos, es más habitual que lo haga a través de las heridas, ahí donde el hombre no puede: el hombre frágil es el que atrae el amor y la misericordia de Cristo. Nosotros aprendemos a leer el amor de Cristo en esas personas, en cada corazón herido que se abre.

¿Cómo pueden aliviarse esos sufrimientos?

Lo primero que hacemos o intentamos hacer es escuchar para conquistar el corazón, porque en la medida en que uno conquista el corazón del otro, entregando el suyo propio, esa persona se abre.

Lo difícil en esta sociedad es abrir el corazón. Nos han enseñado a defendernos, a cerrar el corazón, a desconfiar, a tener juicios y prejuicios.

Lo que intentamos en Betania es conquistarlo, pero no se puede hacer si no se entrega el propio. Porque la autoridad la recibimos cuando hemos conquistado el corazón, pues la autoridad no es sometimiento, nos la regala el tú.

Y lo hacemos respetando los tiempos de cada uno. Los que están preparados para ver con objetividad su historia de vida y reconocer sus errores, pueden entrar en Betania para hacer ese proceso de sanación.

Si yo estoy cerrada porque me siento frustrada y fracasada porque mi matrimonio no respondía a mi proyecto, y busco culpables, quiere decir que el centro sigo siendo yo, y en estos casos no podemos hacer mucho por acompañar a la persona.

En toda relación hay una responsabilidad mutua. Ya no hablo de culpabilidad porque la culpabilidad no existe si no hay voluntad, y además las culpas bloquean, pero sí tenemos que tener un conocimiento y una responsabilidad de nuestras decisiones.

Cuando tenemos un conocimiento mayor de nosotros mismos podemos modificar, reparar, y esto nos libera de las cargas que tenemos. Perdonarse a sí mismo lo aprendemos en estos procesos, con la gracia de Dios. Solo Dios sana y salva.

¿Cómo superó usted su fracaso matrimonial?

Yo no lo considero fracaso. Nunca lo he considerado así. No todos los separados consideran que su situación es un fracaso. Ni yo cuando me separé. Eso es lo primero de todo.

Quien me ha guiado, quien va sanando mi corazón y mi ego ha sido siempre el Señor. Hoy veo mi separación como la oportunidad en la que me he encontrado con Cristo de verdad.

Antes de separarme busqué ayuda en libros de autoayuda, psicólogos y  psiquiatras pero en un momento dado me di cuenta de que ni ellos ni los coachers ayudaban a mi alma, a mi corazón. Me daban unas pautas pero yo buscaba más: la sanación  de mi persona, la restauración de mi ser.

Entonces conocí el Santuario de Schoenstatt, hice la alianza de Amor con la Virgen María y le dije: “si tú eres madre de verdad y Dios quiere sanarme a través de ti pues aquí estoy”.

Sólo puse mi sí a estar ahí, a ir al menos una vez a la semana, no mucho más, y así fue modificando mi corazón y mi pensamiento. Uno tiene que dar un sí; si no, Dios no puede hacer nada.

A mí quien me ha sanado es Dios. Y cuando yo íba sanando repercutía en mis hijos. Dios está conmigo y es fiel a mí aunque yo sea infiel.

El origen de mi sanación fue la alianza de Amor. María se lo tomó en serio. Yo no creía, era muy escéptica, pero ella me ha llevado de la mano y me sigue llevando cada día.

Nunca he sido tan feliz como cuando me he dejado hacer. El problema es cuando no nos dejamos hacer; cuando el centro soy yo y mis razonamientos humanos me construyo un muro en el que no puedo escuchar y no confío nada más que en mí, pero el amor de Dios es tan grande y su paciencia tan infinita……

¿Cómo se puede evitar sentir odio tras una separación matrimonial?

Se logra cuando uno se mira a sí mismo y reconoce que también tiene errores, cuando uno deja de culpabilizar sólo a la otra persona, cuando uno deja de esperar y de exigir que los demás me hagan felices. Cuando uno descubre que mi felicidad no está y no depende de los demás, sino que está dentro de mí.

Ahí empezamos a darnos cuenta de que el otro sabe tanto como yo y cuando uno descubre que el otro también ha caído en trampas (por ejemplo para conseguir que me amen más, he dependido más, he sido más esclava, me he dejado maltratar, humillar,…).

Otro paso importante es aprender a perdonarse a sí mismo,… lo más difícil no es que Dios me perdone sino que yo me perdone y que yo perdone. Esto es difícil porque estamos muy centrados en nosotros mismos.

A mí me ayudó muchísimo primero identificar esto y después pensar: si ahora se apareciera Jesucristo y yo le pidiera que me perdonara porque he sido orgullosa, soberbia, porque he herido o porque me he puesto por encima y he pisado a otros, lo primero que me preguntaría es: ¿perdonas a quienes te han herido a ti?

Si no perdonamos a los que nos han herido ¿que derecho tenemos a pedir a Dios que nos perdone?  Si no perdono no crezco porque estoy atada al rencor y al resentimiento y esto me reduce como persona, perdonar nos libera, es lo más sano del mundo.. En el rencor y el resentimiento no puede estar Dios. El perdón, el resentimiento son las ataduras al mal, entonces le pertenezco al mal, elijo el mal.

El amor de Dios es tan grande que me deja elegir entre el bien y el mal. Después tengo la gran suerte de que el Señor me perdona siempre, pero si no perdono no voy a ser capaz de recibir la verdadera liberación del perdón de Dios.

La sanación del perdón es lo más precioso, cada vez que perdonamos de corazón nuestro amor se asemeja al amor de Dios. Cuando salimos de nosotros mismos para perdonar estamos asemejándonos a Dios. El verdadero poder está en el amor.

Cuando se empieza a entender esto, uno empieza a percibir a Dios a pesar de todos los errores, heridas, pecados: de haber abortado, de haber recibido abusos sexuales, de una separación,… sin embargo vence el amor de Dios y el perdón es el poder de Dios, que nos ofrece también a los hombres. El perdón es un don que hay que pedir a Dios.

Para Cristo era una oportunidad todo aquel que estaba fuera de la ley, fuera de la norma, y Betania quiere seguir sus pasos igual, sin juicios ni prejuicios, sino como oportunidad para que Cristo se muestre en esa persona con su amor. Respetándola y amándola como es, no como queremos que sea.

El tiempo es un don para la conversión y el perdón. Llegar a esto es el tesoro de la felicidad en este mundo, sin importar que las circunstancias sean difíciles. 

¿Cómo se hace para que los niños puedan crecer en armonía estando separados sus papás?

Los niños son las víctimas inocentes y necesitan las dos referencias, la paterna y la materna. El mayor error y daño que les podemos hacer a nuestros hijos es quitarle la fama a su padre o a su madre, hablar mal del otro, quitarle la autoridad,… Hay que preservar a los hijos de nuestros odios y rencores. Ellos tienen derecho a tener padre y madre.

Los hijos son las víctimas de la separación, no la causa. Haya habido una infidelidad, incluso un asesinato,… la causa se encuentra en los dos padres.

Todos somos responsables: un maltratador no existe si yo no me dejo maltratar. Aquí hay una serie de responsabilidades por carencias en la educación, por miedos. Y todo eso, si no lo hemos sabido hacer bien en el matrimonio, son cargas para nuestros hijos.

En la separación, los hijos se sienten inseguros, y necesitan experimentar el amor incondicional. Es cruel utilizar a los hijos hablando mal del otro, o usándoles como armas arrojadizas. Los más inocentes e indefensos en una familia son los hijos, hay que protegerlos más incluso que a los padres porque son los más frágiles, aunque los padres deben pasar por una sanación personal.

26/1/17

presunción

PD2: No presumas de lo que no eres, más vale ser una persona transparente que estar lleno de mentiras. No a la presunción, la detesto, nos hace falsos, es un engaño.

25/1/17

reconciliarse

PD3: Yo quiero a alguien que cuando me enfade me de un abrazo y un beso y me diga "me encantas cuando te enfadas". Ese saber perdonar, esa gran reconciliación, es lo mejor que nos pasa a los humanos…

24/1/17

+ veracidad y - presunción

PD3: El éxito lo consiguen aquellos que siempre son humildes y aun siendo grandes no se olvidan ni de dónde vienen ni quiénes son. Los demás que parece que han tenido éxito, acaban muriendo por el mismo… ¡Qué grande es la humildad y qué malo el postureo! Hay que ser humildes y veraces, que nuestra imagen represente lo que verdaderamente somos, no lo que nos hubiera gustado ser, o pretendemos ser y no somos…

23/1/17

apoyarnos en el que esté a tu lado...

PD2: La importancia de apoyarnos en la que queremos: Por muy dura que sea la vida, siempre habrá alguien a tu lado que hará todo lo posible para conseguir que sonrías. Ojalá siempre tengamos cerca a alguien a quien decirle: Te quiero a ti con todo incluido: tus defectos, tu pasado, tus errores, tu sonrisa, tus bromas, tu sarcasmo, tus celos, tus enojos…

20/1/17

¿Queremos una recompensa?

PD6: Debemos darnos continuamente sin buscar recompensa, ya que en el darnos está la propia recompensa.

19/1/17

nos endurecemos con los años

PD1: Hay un peligro que nuestro corazón, con el paso del tiempo, se nos vaya endureciendo. A veces, los golpes de la vida nos pueden ir convirtiendo, incluso sin darnos cuenta de ello, en una persona más desconfiada, insensible, pesimista, desesperanzada... Hay que pedir al Señor que nos haga conscientes de este posible deterioro interior. La oración es ocasión para echar una mirada a nuestra vida y a todas las circunstancias que la rodean. Repasemos nuestra vida a la luz del Evangelio, para descubrir en cuáles aspectos necesitamos una auténtica conversión.

18/1/17

escuchar y sacar propósitos...

PD4: Durante nuestra oración diaria deseamos y pedimos oír la voz del Señor. Pero, quizás con demasiada frecuencia nos preocupamos de llenar ese tiempo con palabras que nosotros queremos decirle, y no dejamos tiempo para escuchar lo que el Dios nos quiere comunicar. Hay que tener un cierto silencio interior que, evite las distracciones y centre nuestra atención, que nos abra la mente para acoger los afectos, las inspiraciones..., que el Señor quiera suscitar en nuestros corazones. Que esos ratos de meditación terminen con propósitos, con ideas para poner en práctica…, no nos quedemos solo con la satisfacción que genera la oración, sino que pongamos en marcha cambios a hacer, corrijamos defectos, hagamos lo que se nos pide…

17/1/17

sentimientos

PD1: No soy de demostrar sentimientos, pero estoy lleno de ellos. Sufro en silencio, amo con miradas y hablo por sonrisas…

16/1/17

¡Qué difícil!

PD2: Fue un mensaje extremo: Que os améis los unos a los otros. ¡Uf, qué difícil! Esto va también por los que nos ofenden, nos hacen daño… Es muy difícil. Pero a esos que nos hacen daño hay que perdonarles también. Como dijo el Señor en la Cruz: Padre, perdónales porque no saben lo que hacen…

¡Qué fácil es amar a los que nos aman y qué difícil es amar a los que nos hacen daño!

13/1/17

"a mi manera"

PD3: Los riesgos de vivir la fe "a mi manera"

El Obispo Munilla opina sobre la gente que vive la fe “a su manera” rezando de vez en cuando pero sin acudir a los sacramentos. Para él, estas personas “tienen un peligro muy grande de no apreciar el camino de la revelación porque aquí lo principal es que nuestra relación con Dios es posible porque Dios se ha revelado”.

Por ello, considera que si uno se comunica “a su forma” es “no terminar de descubrir la gracia de la revelación” y lo que trasciende en el fondo es una “religiosidad antropocéntrica, y es poner a Dios a nuestro servicio”.

En estos días turbulentos, encomiendo la gran tarea que realiza este obispo valiente, gran pastor...

12/1/17

el tesoro...

PD3: Seguimos buscando en sitio erróneo. El tesoro es Jesucristo. Nadie como Él puede llenar el corazón del hombre de paz y felicidad. No hay que buscar la felicidad en las cosas materiales. Si Jesús vive en tu corazón, el deseo de compartirlo se convertirá en una necesidad. De aquí nace el sentido del apostolado cristiano.

11/1/17

algo grande

PD4: Para lograr algo grande, hay que soñar en grande, trabajar a lo grande, pero sobre todo; confiar en Dios…

5/1/17

4/1/17

rezar como remedio del estrés

PD2: Todos lo tenemos en mayor o menor medida. Hay que tomar precauciones para que no nos domine. Hay varios remedios eficaces, pero el que me ha gustado más, y practico con agrado, es el de rezar…, encuentras esa paz que tanto anhela el hombre.

¿Sufres estrés? 4 eficaces estrategias para solucionar el problema

No, no se debe a la presión en tu trabajo o en tu vida

Puede que le cueste creerlo, pero evitar el estrés, la ansiedad y el nerviosismo sin tomar medicación es más sencillo de lo que parece. En este breve texto quiero contarle mi experiencia con el estrés, que fue el protagonista de mi vida durante demasiado tiempo, hasta que decidí ponerle fin a través de algunas estrategias y técnicas de gran eficacia.

El estrés es un fenómeno muy particular que está asociado con la producción de determinadas hormonas, como por ejemplo el cortisol. El exceso de estrés provoca irritabilidad, insomnio, reduce nuestra productividad y nuestra concentración y está relacionado con la reducción de la esperanza de vida, con la pérdida de cabello y con todo tipo de problemas intestinales y del sistema circulatorio.

Lo primero que tiene que pensar es que usted no tiene estrés porque en su trabajo y en su vida esté sometido a presión. A su alrededor habrá personas en una situación similar y que no están consumidos por la ansiedad. Además, el cortisol y la adrenalina existen para ayudarle a superar ciertos momentos difíciles en los que precisa rendir al 100%.

Lo que usted necesita es dominar y gestionar el estrés para utilizarlo en su propio beneficio y eliminar todos sus efectos perjudiciales. ¿Cómo podemos conseguir algo así?

1. Ponga orden en su vida. El estrés no es causado por el cortisol, sino por el desorden en la manera de afrontar las tareas, que es lo que nos causa nerviosismo y activa la producción de esta hormona. Piense en los momentos en los que sufre estrés: normalmente son situaciones en las que no podemos concentrarnos en lo que hacemos porque estamos pensando en otra cosa que tenemos que hacer más adelante o en aquellos asuntos de los que no nos ocupamos porque estamos enredados en otra labor. Esta dispersión le genera falta de concentración, nerviosismo y, en consecuencia, cortisol que, a partir de ciertas cantidades, le dificulta concentrarse: éste es el círculo vicioso del estrés.

¿Cómo salir de ahí? En primer lugar tome un momento para decidir qué es lo que tiene la obligación de hacer cada día y a qué quiere dedicar su tiempo libre. Decida sus prioridades y reparta el tiempo a lo largo de la semana. Al hacerlo se dará cuenta de que hay tiempo para todo, porque su problema no es la cantidad de ocupaciones, sino el desorden.

Determine los momentos del día en los que mirar el correo electrónico y el whatsapp o el messenger y no lo haga si no toca. Descargue en su celular un gestor de tareas (hay varios, yo le aconsejo “Call”, que es gratuito). Utilice el sistema de alarmas y deje de preocuparse de lo que tiene que hacer en el futuro: su teléfono le avisará. Si llega una nueva tarea agéndela para cuando vaya a tener que realizarla y olvídese de ella.

2. Controle su dispersión. Si está realizando una labor no piense en otra. La siguiente ocupación estará agendada y tendrá reservado su tiempo, así que puede olvidarse de ella. Concéntrese en lo que está haciendo. No mire el correo si no es el momento que había decidido para ello. Con un poco de esfuerzo conseguirá evitar la tentación de despistarse, lo que le permitirá ser más eficaz y productivo y, todavía más importante, conseguir la paz y la tranquilidad que necesita en su vida.

3. Elimine el cortisol sobrante. Las preocupaciones, los nervios, las discusiones… generan cortisol en nuestra sangre, lo que supone que tengamos estrés cuando ya no necesitamos estar “hiperactivados”. Gracias a Dios existe un medio muy eficaz de eliminarlo: hacer ejercicio. Hacer un poco de ejercicio cada día le ayudará muchísimo con el estrés. No practique deporte cerca de la hora de irse a la cama. Antes de cenar o al menos dos horas antes de dormir es mucho mejor. Hacerlo por la mañana no afectará a su estrés, porque esa es la hora del día en la que menos necesita quemar cortisol.

4. Relájese. Tome su nueva aplicación-agenda y busque tres ratos a lo largo del día para relajarse. Bastan cinco minutos por la mañana, cinco a mitad de la jornada y cinco antes de dormir. Existen muchas técnicas de relajación, pero yo le aconsejaría utilizar la aplicación “Pacifico”, que es gratuita y eficaz. Relajarse le permitirá conectar consigo mismo y recordar sus prioridades. Otro método muy eficaz es rezar, especialmente si es una oración conocida y somos capaces de concentrarnos en las palabras que estamos diciendo, dejando de lado todo lo demás.

Como puede ver, se trata de medios sencillos para terminar con el estrés, pero es que además son eficaces y cambiarán su manera de vivir y de relacionarse con los demás. Se lo digo por propia experiencia.

3/1/17

Segundo propósito de Año Nuevo:

PD1: No criticar, no hablar nunca mal de nadie. Cada uno es como es y no tenemos por qué hablar mal de la gente porque no nos guste lo que hacen, porque no sean como nosotros… Cuando juzgamos a los demás, les estamos odiando y estamos aquí para querer hasta a nuestros enemigos…

2/1/17

Propósito de Año Nuevo:

PD2: Dejar el “yo, me, mí, conmigo” patético, tan instalado en la sociedad actual, generado por el egoísmo, la vanidad y la soberbia, por un “tu, te, ti”…, un darse a los demás, un entregarse, un compartir, un amar… ¡Qué dejemos de pensar tanto en nosotros mismos, dejemos de mirarnos el ombligo, y pensemos un poquito en ayudar a los demás, en quererles!

Y los demás no son los pobres de África, sino tu mujer, tus hijos, tu familia, tus amigos, tu entorno más próximo. A ver si lo vamos consiguiendo.

30/12/16

mejor que proponerte adelgazar o dejar de fumar...

PD2: Propósitos de Año Nuevo:

Época de buenos deseos

Sí, la Navidad es época de buenos deseos. Pero también tenemos la experiencia de que los buenos deseos de la Navidad rara vez duran más allá de las primeras semanas de enero. Supongo que esto se debe a la falta de virtudes. Una virtud tiene un componente digamos intelectual, otro emocional y otro volitivo.

El aspecto intelectual nos dice por qué hemos de hacer algo: por qué he de ser leal, sincero, humilde… por qué he de perder peso, ser más ordenado, vivir mejor la puntualidad… sonreír más frecuentemente, interesarme por las cosas de los demás… Ese conocimiento nos ayudará a tomar una buena decisión: si no sabemos por qué la tomamos, o no estamos convencidos de que eso es bueno, el propósito no durará mucho.

El emocional sirve de espoleta, de detonador. Ver el sufrimiento de un niño nos llama a la generosidad; sentir la vergüenza de que nuestros amigos vean el desorden de nuestra oficina nos animará a ordenarla. Pero lo más probable es que ese empujón dure poco. Si es de una sola vez, porque no nos acordamos más; si es muy frecuente, porque nos aburre o nos endurecemos o perdemos sensibilidad. Habitualmente, el subidón emocional tiene que traducirse inmediatamente en una reflexión y estudio y, muy muy pronto, en una decisión. Por eso los que venden por internet o por televisión te dicen que compres ahora, o que llames ahora. Pero a ellos les preocupa poco la continuidad: y eso pertenece a la tercera dimensión.

Porque la clave está en la dimensión volitiva: debo hacer tal cosa, y estoy decidido a hacerlo, y a hacerlo ya, poniendo toda la carne en el asador. Hay trucos que nos pueden servir. Uno es el examen frecuente. Otro, pedir la ayuda de alguien que nos exija o nos controle (antiguamente la gente ahorraba durante el año para tener dinero para las compras de Navidad, y lo hacía ingresando el dinero en alguna institución, con el encargo explícito de no devolver el dinero antes de, digamos, el 15 de diciembre). Es muy bueno fijarse metas pequeñas, muy concretas y a muy corto plazo. ¿Quieres ser más amable? Vete ahora a la oficina de al lado y pregunta a quien está allí cómo está, qué va a hacer en estas Navidades, si todos están bien en casa, etc. Y luego ponte otro objetivo para dentro de un rato, cuando llegues a casa; y para más tarde, cuando tengas tiempo para llamar a tu primo con quien no te llevas bien…  ¡Ah!, y como esto no durará mucho, vuelve a empezar. Otra vez. Sí, ya sé que has fracasado en los últimos veinte intentos, pero vuelve a empezar. Porque -y aquí está la clave- has de adquirir el hábito operativo de lo que sea: ser amable, bajar peso, sonreír siempre…

Y, si eres creyente, reza por esa intención. Esto tiene tres objetivos. Uno, ganarte la cooperación de alguien más, Dios en este caso, que te ayudará. Y otro, convencerte tú de que no estás solo, o sea, de que tienes esa ayuda externa, y la tienes aunque no la notes, aunque se retrase… Y también para implicar a otros, cuando, por ejemplo, pides ayuda a Dios para ser tú más ordenado, pero también para que tus hijos sean más ordenados, de modo que tú debes luchar porque quieres ser ordenado y también porque quieres que tus hijos sean más ordenados y, claro, no los puedes dejar solos, no puedes fallarles. O sea que… a luchar, porque ahora ya no lo haces solo por ti, sino, sobre todo, por ellos.

Sí, la Navidad es una época de buenos deseos. Pero algunos son eficaces y otros no. Es ley de vida. Lo importante es que no te desanimes. Porque, ya te lo digo ahora, te morirás desordenado, mal carado, impuntual o lo que sea, pero te morirás feliz, porque habrás pasado unos cuantos años de tu vida intentando ser mejor. Y, a diferencia de las olimpiadas humanas, el premio -la felicidad en esta tierra, y luego en la otra- no se promete al que siempre triunfa, sino al que sigue intentándolo hasta un rato antes de morir. ¿No te lo crees? Bueno, haz la prueba, y cuando llegues a la otra vida ya me contarás tu experiencia. La felicidad no es una hoja de servicios intachable y, por tanto, imposible, sino la humildad de volver a intentarlo cada día. Y esto está al alcance de todos.

En la Navidad los cristianos recordamos el nacimiento de un Niño, que era -que es- Dios. Lo que él nos trajo no es la promesa del éxito, sino la seguridad de que, si lo intentamos una vez y otra, al final lo conseguiremos. Y, entre tanto, nos habremos hecho mejores, porque -y esto forma parte del mensaje que nos dejó aquel Niño- nos hacemos mejores cuando tratamos de hacer mejores a los demás.